Sé cuánto entregas en cada línea, cada color y cada desvelo, y sé lo pesado que puede llegar a ser el cansancio. Cuando la pantalla se vuelva abrumadora y el estrés pese, respira profundo. No tienes que poder con todo sola; aquí me tienes a mí y siempre tendrás mi mano para sostenerte. Mi cariño por ti es constante e incondicional, y siempre estaré aquí para ser tu pausa, tu apoyo y tu calma. Te adoro.